Pocos son los consumidores que leen atentamente las etiquetas de los alimentos y las entienden. Pero esto podría cambiar, ya que la nueva legislación aprobada por el Parlamento Europeo sobre etiquetado de alimentos obliga a que la información de las etiquetas sean más claras y legibles para que los consumidores conozcan bien la composición de los alimentos. Así, los envases tendrán que proporcionar información sobre las calorías y la cantidad de grasas, grasas saturadas, carbohidratos, azúcares, proteínas y sal de los productos, para las cantidades en 100 g, 100 ml o en porciones.
En tres años, plazo que tendrán los Estados miembros para aplicar el nuevo reglamento (cinco años en el caso de las reglas sobre declaraciones nutricionales) una vez aprobado por el Consejo y publicado en el Diario Oficial de la UE; las etiquetas de letra pequeña, imposibles de leer, y poco comprensibles serán historia. A partir de entonces tendrán que advertirnos de la presencia de alérgenos (la mayoría de los incidentes de alergia alimentaria tienen su origen en alimentos no envasados), podremos comparar los valores nutricionales de los productos, conocer el país de origen de la carne (obligatorio ya para productos como la ternera, la miel, el aceite de oliva o las frutas y hortalizas frescas; ahora también lo será para carne fresca de cerdo, oveja, cabra y ave; y se estudiará la viabilidad y los costes para la carne utilizada como ingrediente, la leche o los alimentos no elaborados), etc.
La legislación se aplicará a todos los productos que lleguen al consumidor final. Los alimentos de fabricación artesanal y no envasados quedarán excluidos del reglamento, salvo de las normas sobre indicación de alérgenos. La comida vendida por particulares, por ejemplo en ferias locales, también quedará excluida de las nuevas normas de etiquetado.
Enlaces de interés
Nuevo etiquetado de alimentos (en inglés)
¿Sabemos lo que comemos?: Reporteros Cuatro (Video)

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