La Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, pedía ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que se actúe con responsabilidad y prudencia en relación con el origen del brote infeccioso en Alemania atribuido a pepinos españoles. En estos casos, actuar con responsabilidad y prudencia es vital, ya que cualquier especulación podría afectar a la demanda de estos productos con las consecuencias que podría tener para estos sectores, un sector que precisamente en España goza de gran reputación por sus niveles de calidad. Y de aquí, razonable la queja que España ha realizado ante Alemania y la Unión Europea por el proceso seguido: la noticia ha saltado a la prensa, en lugar de dirigirse mediante la red de alertas preceptivas, de inmovilización del producto y de la localización de los focos.El jueves, desde el Ministerio de Sanidad del Estado de Hamburgo se apuntaba que España podría ser el país de origen de los pepinos, país donde no se ha detectado ninguna infección. El viernes, este mismo ministerio anunciaba que los científicos habían detectado E.coli en un pepino de origen holandés. Mientras, el número de personas afectadas aumentaba y se extendía por todo el país. También se han detectado casos en Suecia, Dinamarca, Reino Unido y Países Bajos.
Uno de cada tres pepinos que se consumen en Alemania proceden de España, que es el segundo país exportador de pepino para Alemania.
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